Hasta la fecha nadie ha preguntado seriamente si soy realmente el dueño y usuario del tal personaje, todos asumen que lo soy porque cumplo el perfil que mencione en mi primer artículo sobre este tema. Si recuerdan la imagen, el mismo Martinelli menciono que el Chino Ken trabaja en TVMAX, y yo nunca he trabajado en TVMAX, pero todavía muchos consideran la idea romántica de que sea el Chino Ken, y prefieren no creer mi versión de los hechos, sino al rumor que me rodea. Son como las teorías de que Elvis todavía vive escondido en Las Vegas, o que Avril Lavigne murió en 2003 y fue suplantada por una actriz. Vídeo a continuación sobre la conspiración de Lavigne:

Chinoken Versus martinelliAl humano por naturaleza le gusta crear fantasías y mitos, especialmente en la política panameña es muy común poner sobrenombres. Es mejor creer en la mentira porque es más fascinante, la verdad es aburrida… pero la ficción entretiene. De tal manera que las personas tienen predisposición para creer el rumor.

Adicional, junto al rumor de ser el enmascarado detrás del perfil, añaden que soy el encargado de administrar los perfiles falsos del gobierno actual para efectuar ciberbullying a la oposición y defender al gobierno. También me comparan y asemejan a sus estrategias de manipulación en redes sociales con la utilización de perfiles falsos para atacar periodistas, usar bots, defender lo indefendible.

¿Por qué impulsan el rumor? Tratan de crear una comparativa de que el Gobierno actual tiene las mismas prácticas de persecución a la libertad de expresión por redes sociales, que el anterior gobierno implementó en su administración pública; buscando una persona para señalar. Sumado a ello, muchas otras personas quieren ganar algún tipo de favor o fama en redes sociales, al intentar opacar mi imagen profesional.

¿Por qué el rumor no muere? Todo tiene un ciclo de vida, y los rumores mueren tan rápido como un tuit, pero si hay programas de radio o publicaciones frecuentes en periódicos, como sucede con el famoso tema del Chino Ken, el rumor seguirá en la memoria de todos los escuchas o lectores, y siempre aparecerán nuevos fans del rumor.

¿Cómo hacen para impulsar el rumor y la mentira? Existe lo que se denomina, “Teoría del establecimiento periodístico de temas” o en inglés conocido como “agenda setting theory”. Se le llama así, cuando un medio de comunicación impulsado por un interés particular le da prioridad y destaca ciertas noticias sobre otras. En este caso el dueño de los medios de comunicación que impulsan el rumor, en su mayoría le pertenecen al anterior presidente y por eso el rumor no muere. Hay un interés enfermo y de desquite al vincular mi nombre (Carlos Chen) con el Chino Ken.

Ahora debo plantear la respuesta a otra pregunta: ¿Por qué he esperado más de 1 año para dar la explicación? Si las acusaciones son serias, y ninguna persona normal se hubiera callado.

Ante todo no soy una persona normal, era el responsable de la administración y de las estrategias en los perfiles sociales de un candidato presidencial (cliente); que todas las semanas le creaban riesgos en su reputación e imagen con acusaciones falsas y mentiras. Para mi fue común ver crisis de imagen todos los meses, provocados por el partido gobernante del periodo anterior. Hasta el punto que se convirtió en una situación habitual, tan frecuente que aprendí a identificar lo real de lo ficticio.

La situación y el entorno mediático que ellos crearon en el pasado, me capacito para reconocer problemas potenciales y como enfrentarlos. Me he vuelto en un experto en lo que llaman “Manejo de Crisis de Imagen o Riesgos de Reputación”. Aprendí a tomar decisiones en momentos de crisis, y llevarlas en buen término.

Por otra parte, en campaña se formó un equipo de camaradas y colegas que también se entrenaron en los mismos rigores que mi persona. Nos enfrentamos a estrategias digitales de Joao Santana, rumorología de Juan José Rendón, a hackeo constantes (posiblemente de Martin Horacio Trabuco u otros), a más de 200 personas personas pagadas publicando comentarios negativos, rumores, mentiras, campañas sucias, negras y podridas (según algunos del asesor Salo Shamah).

Toda la sumatoria de esos sucesos, fue un campo universitario que marcó en nosotros experiencias y conocimientos difíciles de olvidar. Al punto que podemos medirnos fácilmente con asesores políticos extranjeros.  Hoy día aplicamos este conocimiento en la divulgación de la información y la mitigación de la desinformación en redes sociales que está ocurriendo hoy día en Panamá. Una guerra fría que pocos conocen, pero busca la desestabilización del país con desinformación del sector bancario o del gobierno, pánico en la población con rumores sobre desastres naturales o epidemias, noticias sobre desabastecimiento de alimentos, persecución política y venganzas personales, problemas de seguridad que ocurren en otros países; pero se dice que ocurrió en Panamá, etc. En Panamá, se está intentando utilizar las redes sociales para desinformar a los ciudadanos; tergiversando su buena voluntad al compartir información sin verificar. La única forma de luchar contra esto es informando y respetando el derecho a la libertad de expresión.

Ahora volviendo al tema del Chino Ken, este fue mi análisis de la situación:

Los culpables son los únicos que se preocupan. Una mentira sigue siendo mentira, aunque se repita 1000 veces. Lo que cambia es la percepción de lo que es verdad o la mentira; si sabes golpear a la percepción con una verdad absoluta, la percepción de la mentira cede hasta que se rompe el paradigma implantado. Por tanto responder apresuradamente a los rumores hubiera ocasionado:
Más morbo, decir que no soy no hubiera mitigado el rumor; sino que aumentaría más la percepción a favor de la mentira. Es como el niño que grita “yo no fui, no soy el culpable”. Esto es lo primero que hace un culpable… culpar a otros. La naturaleza humana es no creer a la primera, por tanto no me hubieran creído. Esperar un tiempo prudencial, para decir la verdad fue la ruta correcta (ya llegó el tiempo de aclarar).

Adicional, el manejo mediático del rumor sobre que mi persona es el Chino Ken, contiene demasiados errores de divulgación. Estos errores son:

  • La mejor estrategia hubiera sido dejar al Chino Ken en el olvido, porque darle un rostro (mi persona) es crear un némesis innecesario. Quiero recordar que ellos crearon la figura del Chino Ken en el momento en el cual le prestaron atención, y todavía siguen cometiendo el mismo error. Están creando un monstruo que no podrán controlar, no es buena idea darle rostro al ChinoKen.
  • Si acusas, señalas y dedicas el tiempo para hablar, le estas diciendo a tu audiencia directa o indirectamente que le tienes miedo. Por eso se difama, para intentar restar su poder. Me están dando credibilidad a la inversa, al decir que soy malo, le dicen a la audiencia que deben prestarme atención.
  • Tienen un mal manejo de los tiempo correctos para empujar su falsa noticia. Hay momentos para divulgar y para dejar de empujar. De tal manera, que cuando empujaban el rumor, le convenía a la estrategia digital del gobierno actual. Porque perdían el tiempo atacando a un don nadie, mientras perdían el norte de lo que debían realizar.
  • Nadie me conoce en este país, al dedicar tiempo al rumor; indirectamente me están transformando en una persona mediática. Me están dando a conocer, a un público que ni siquiera conoce mi existencia. Publicidad mala, sigue siendo publicidad.
  • Han manejado tan mal el rumor del Chino Ken, que lo han elevado a un sitial de un personaje todopoderoso, que maneja y es el culpable de todas las situaciones que ocurren en las redes sociales de Panamá. En otras palabras, si fuera el Chino Ken, me están comparando con una súper mente, que controla lo digital del país. Es tan absurdo, hilarante y contradictorio, que me describen como un super dotado que tuerce a voluntad a Google y a todas al empresas de redes sociales del mundo. Si fuera esto cierto, trabajaría en la NASA o en el Wall Street.

 

Pudiera continuar siguiendo las sarta de idioteces que se dice de mi persona, al relacionarme con el susodicho Chino Ken. Admito que mi silencio por más de 1 año fue a propósito, precisamente para que el rumor se saliera de control.

Hoy día se ha desvirtuado tanto el rumor que no se sabe que es real y que no, parece ser que el Chino Ken para algunos es una sombra en el olvido, para otros es un nuevo personaje de comic-con, un antihéroe para algunos, un villano para otros, quizás es un título nobilario para políticos; la falacia no la han podido controlar (como todo lo que hacen). Por eso no me he preocupado por la alharaca del Chino Ken, porque al final ellos me han dado reconocimiento público para ser el vocero oficial de el Chino Ken. Esto quiere decir que al final, me regalaron el control de aspectos oficiales sobre los temas que involucran al supuesto personaje que mueve los hilos digitales del estado panameño.

En otras palabras, por más de 1 año me han certificado para ser su opositor, crearon un enemigo y lo elevaron al sitial de contraparte. Ya no se pueden retractarse ni cambiar su ruta de comunicación, solo pueden añadir más mentiras que colapsarán su línea de comunicación. No pienso perdonar sus errores de comunicación, porque “cuando se dispara una escopeta, hay que tener mucho cuidado con el culatazo.” Fin del mensaje (por hoy)…

Mis Redes

Carlos Chen

Director de comunicaciones at Formulas Exitosas
Experto en comunicación digital, growth hacking, newsjacking, manejo de crisis de comunicación y reputación.
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